Ostensiblemente, persigo tu esencia
en oscuras nieblas crepusculares;
encerrando misterios.
Detenidamente, distingo en el sonido
la gris cadencia de tus canciones;
cautivando sentidos.
Pacíficamente, desdeño la tormenta
en el sosiego de tu sonrisa diáfana;
burlando suspicacias.
Poéticamente, susurro el encantamiento
de contemplar tus manos inquietas;
despertando pasiones.
Inconscientemente, distraigo al tiempo
y siembro anacronías en tu imagen;
cavilando recuerdos.
Paulatinamente, evoco tu nombre
y corrompo al azar que rige lo impredecible;
suscitando primaveras.
-He vuelto a encontrarte. Y sacudo tu ausencia con estos versos que ya no me pertenecen-
martes, 7 de agosto de 2007
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