Atormentado por un cielo purpúreo
que arrebató violentamente
mis fervientes impulsos de regar,
con un poco de poesía,
esta maldita atmósfera
de oscuras desilusiones.
Nada es tan trágico como la realidad
de un amanecer inusitado.
lunes, 13 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario