La inocencia se vuelve soledad
y mi corazón aún reproduce
pensamientos tristes y sucesos violentos.
Tu amor me hizo aún
más obsesivo por vivir;
pero esta primavera sólo
está cubierta de nieve
y el viento azota mis ilusiones
con dolores que torturan el alma.
El sol se esconde rápidamente
y apaga el calor de los cuerpos
que, ahora en la oscuridad,
se amontonan en derredor
buscando ternura y contención,
queriendo salvar sus vidas
con un sentimiento que desconocen,
que despreciaron.
Por un momento sintieron
desaparecer el odio calcinante
pero duró solo un instante.
De inmediato todo se hizo confuso:
vértigo y desesperación.
Yo sólo quería un poco de amor.
Y el alma humana se refugió
en su egoísmo, mientras afuera
seguía nevando y congelaba
los cuerpos amontonados.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario